Con la fiabilidad y el diseño sobrio que caracterizan a Telefunken, este frigorífico blanco combina elegancia y funcionalidad para integrarse con estilo en cualquier cocina. Sus 144 cm de altura, 54 cm de ancho y 57 cm de profundidad ofrecen una presencia contenida pero amplia en almacenamiento: una capacidad total de 213 litros que responde a las necesidades del día a día sin ocupar espacio innecesario. Pensado para colocarse libremente —no es integrable—, su nueva clase energética E te ayuda a controlar el consumo sin renunciar al rendimiento.
En su interior encontrarás un frigorífico de 171 litros que facilita la organización de alimentos frescos y un congelador de 42 litros ideal para reservas y congelados puntuales. Aunque no cuenta con tecnología No Frost, su diseño sencillo y fácil mantenimiento permite un manejo práctico y eficiente, perfecto para hogares que buscan fiabilidad y economía. El acabado blanco aporta luminosidad y armonía, mientras que la distribución interior está pensada para maximizar el espacio y mantener tus alimentos en condiciones óptimas día tras día.